Cómo prepararse para el primer trabajo de canguro

Cómo prepararse para el primer trabajo de canguro

Por Babysits, 5 minutos de lectura

¿Primera vez que cuidas niños? ¿Nervioso por cómo va a ir? ¡Pues no tengas miedo! Mira nuestros consejos sobre cómo estar lo más preparado posible para tu primer trabajo cuidando de niños.

Reflexiona sobre el pasado

¿Recuerdas ser un niño y tener una niñera? ¿Qué hizo que tu niñera fuese genial o qué la hizo no tan genial? ¿Fue tu niñera comunicativa? ¿Paciente? ¿Comprensiva? Aprende de tus experiencias pasadas y sé la niñera que hubieras deseado tener cuando eras joven. Reflexiona sobre el tipo de cualidades que serían adecuadas para incorporar en un trabajo de cuidado de niños. Ten en cuenta que las cualidades adecuadas pueden variar según la edad del niño que vas a cuidar.

Organízate y crea un horario

Para mantener el profesionalismo y disminuír el riesgo de decepcionar a la familia, debes mantener y actualizar tu horario. Al negociar los términos con los padres, asegurate de preguntar sobre el período de tiempo que esperan que tu cuides a los niños. Siempre asegúrate de no acordar encuentros a los que no puedas asistir. Puedes programar los encuentros a través de Babysits, te enviaremos recordatorios para ayudarte a mantener todo organizado.

Lleva ropa práctica

Si estas cómodo, estarás más relajado y seguro. Cuando elijas tu atuendo, asegurate de tener en cuenta que puedes estar corriendo, sentado en el suelo o alimentando a un bebé. Asume que tu ropa se va a ensuciar y olvidate de esos tacos o de ese traje. En su lugar, opta por un par de jeans, una camiseta y un par de zapatillas. Asegurate de que tu ropa esté limpia y presentable, y no usés nada que pueda considerarse inapropiado para que los niños lo vean.

Escucha las reglas e instrucciones

Al cuidar niños por primera vez, descubrirás que cada familia tiene diferentes reglas, expectativas e instrucciones. Cuando hagas arreglos con los padres, asegurate de preguntar acerca de las reglas de la casa y cualquier instrucción especial que puedan tener los padres. Es mejor hacer demasiadas preguntas en lugar de muy pocas, ya que es importante que estés al tanto de lo que se acepta y lo que no. Por ejemplo, averigüa qué debes hacer si suena el teléfono o si alguien llama a la puerta.

Si estás cuidando a un bebé, asegúrate de pedir a los padres que te proporcionen instrucciones específicas para su cuidado. Por ejemplo, debés saber dónde se encuentran todos los materiales para el cuidado del bebé, como pañales, chupetes, etc. También debes conversar sobre el uso de los artículos del hogar de la familia. Si estás cuidando a los niños en su propia casa, no sólo asumas que puedes hacer uso de todas sus instalaciones (nevera, TV, teléfono, etc.). Siempre aclara de antemano qué puedes usar con los padres, para garantizar una experiencia positiva y sin problemas.

Planifica los procedimientos de emergencia

Las emergencias suelen ser muy raras, pero aún así es increíblemente importante estar preparado por si acaso. Hablá con los padres qué debes hacer si ocurren ciertas situaciones. Asegurate de conocer el número de contacto de los servicios de emergencia, los números de contacto de los padres y toda la información que puedas necesitar para ayudar en una emergencia. Asegurate de preguntar sobre cualquier alergia o enfermedad que puedan tener los niños. Si tenés que administrar algun medicamento al niño, es importante que te escriban la cantidad exacta. Siempre preparate y esperá lo inesperado.

Come alimentos saludables y mantente hidratado

Comer sano y mantenerse hidratado te hace sentir positivo y enérgico. Come una comida nutritiva antes del trabajo para ayudarte a mantener una salud óptima y aumentar tus niveles de energía. Omitir comidas o elegir comer alimentos poco saludables puede hacerte agotar y estresarte. Ten en cuenta que los padres te están pagando por cuidar a sus hijos, no te están pagando por dormir en el sofá. Tener más energía significará que podrás enfocarte mejor y tendrás más energía para correr con los niños. ¡Los niños (y los padres) te lo agradecerán! Además, asegúrate de evitar la deshidratación antes y durante el cuidado de los niños, ya que esto puede provocar dolores de cabeza, cansancio y aturdimiento general.

Paquetes de suministros

Cuando te prepares para el trabajo, empaca todos los suministros que creas que puedas necesitar. Por ejemplo, empaca una merienda saludable para ti, empaca artículos de arte para los niños y quizá hasta un libro para que leas cuando los niños estén dormidos. Es mejor estar sobre preparado en lugar de estar poco preparado.

Manten tu humor

¡Sigue los consejos mencionados y mantén la calma! Los niños reaccionarán mejor si permaneces relajado, y esto resultará en menos estrés y mejor relación con los niños. Será más probable que te vuelvan a contratar si eres capaz de mantener la compostura.