Ayudar a los niños con la tarea

Ayudar a los niños con la tarea

Por Babysits, 3 minutos de lectura

Ayudar a un niño con los deberes es un momento que todos los padres tendrán que afrontar tarde o temprano. Pero esto no solamente es relevante para los padres; las niñeras también pueden ayudar a un niño con los deberes. Sin embargo, ¿de qué manera pueden los padres y canguros ayudar con los deberes, y cómo pueden hacerlo de la mejor manera posible? Aquí están algunos de nuestros consejos favoritos para ayudar a los niños con los deberes:

Elije un lugar tranquilo y silencioso

Los lugares más comunes para hacer los deberes en la casa son la cocina, el dormitorio o la sala de estar. Sin embargo, es esencial evitar distracciones como televisores, teléfonos móviles, tablets y más. En un ambiente más ordenado y tranquilo, es ciertamente más fácil para el niño permanecer concentrado, así como para el padre o canguro.

Fijar una hora específica

¡Establece una hora específica para hacer los deberes! Esto ayuda al niño a organizar su día de manera más efectiva y a ser más eficiente al terminar todo en su tiempo asignado para hacer la tarea. Después, los padres o la niñera tendrán más tiempo para jugar con el niño. Recuerda dejar tiempo para disfrutar después de que el niño haya hecho el trabajo duro y terminado sus deberes.

Tomad pequeños descansos

Hacer pausas cortas permite a los niños interiorizar más información y aprender mejor, así como dejar que el cerebro descanse un poco. Haz una pausa de 10 a 15 minutos entre los cambios de tema, y una pausa de 1 a 2 minutos entre los ejercicios sobre el mismo tema, (teniendo en cuenta su dificultad).

No juzgues al niño si comete errores

Recuerda, estás ahí para ayudar al niño, no para criticarlo. Si tienen problemas con un ejercicio, explícaselo con calma, aunque sea varias veces, utilizando palabras sencillas y un ejemplo práctico (por ejemplo, puedes explicar los problemas de matemáticas utilizando frutas u objetos).

Adaptarse al ritmo del niño

Recuerden que cada niño tiene sus propias preferencias y su propio ritmo a la hora de estudiar y aprender. Lo que más importa es el compromiso y la concentración. No importa si un ejercicio dura media hora, una hora, o toda la tarde, siempre y cuando, al final, el niño entienda sus deberes.

Recompensar al niño

Al final de sus tareas, recompensa al niño por completar los deberes y felicita al niño si se lo merece. Esto ayuda a motivarlos y a dar a los niños confianza en sus propias habilidades.


Hacer los deberes no siempre es la actividad más agradable para los niños, pero si están en el ambiente de aprendizaje correcto y tienen la motivación adecuada, pueden aprender mucho y puede ser una gran oportunidad para compartir conocimientos.